Concurso Potterhead: Preguntas HP2

¡Segunda tanda de preguntas!
Esta vez tocan las del segundo libro, Harry Potter y la cámara secreta.
Obviamente, para no spoilearos, tendréis que haber leído los dos primeros libros de la saga (lógica al poder).



IMPORTANTE: Lo que respondáis a cada pregunta es lo que contamos. Si contestas algo que está mal pero luego en lo de "¿Quieres añadir algo?" explicas por qué lo has puesto, se te contará como mal.  Para cualquier pregunta que no estéis seguros de su respuesta, dejad la casilla en blanco y poned al final del todo qué pensáis, en ese caso puede que os lo contemos como bien si la explicación es válida.



Y si aún no habéis hecho la prueba:



Corona de Medianoche, Sarah J. Maas


-No digas nada. Deja la conversación y el encanto para mí. 
Chaol enarcó las cejas.
— ¿Así que estoy aquí para la decoración? 
—Agradece que te considere digno de accesorio.

Ella es la mayor asesina que su mundo haya conocido jamás. Ella es la única esperanza del reino. Pero, ¿a dónde la conducen su conciencia y su corazón?

Una joven y famosa asesina condenada a muerte es liberada de las minas de sal en donde sirve condena a condición de competir en un torneo en el que se seleccionará al paladín oficial del rey. Se ha tenido que enfrentar a ladrones, asesinos profesionales y guerreros de todo el imperio y no solo ha salido con vida, sino que ha resultado la ganadora del certamen. Ahora Celaena deberá servir al rey durante tres años antes de ganar su libertad.

Pero Caelena no puede aceptar sumisamente las macabras órdenes del monarca del Reino de Endovier y deberá poner en riesgo todo aquello que ha aprendido a querer: al atractivo capitán de la guardia y al propio príncipe. Además oscuras y poderosas fuerzas se están concentrando en el horizonte y amenazan con destruir todo su mundo. Ella es la única esperanza del reino y tendrá que elegir a quién debe lealtad y por lo que está más dispuesta a luchar.

Concurso Potterhead: Primera prueba






¡Adelante con la primera prueba!

Te acaba de llegar tu carta de admisión de Hogwarts pero, oh, oh, aún no estás dentro.
Han cambiado las normas del colegio y, para entrar, debes estar familiarizado con los nombres y apellidos de algunos de los magos de la saga.
¿Crees que podrás pasar la prueba?







Esta primera prueba del concurso se compone de dos fases. 
En la primera de ellas, tendrás que unir el nombre propio de un personaje perteneciente a la saga de HP con su apellido. En la segunda parte, unir el personaje con su descripción física.

Se os proporcionarán varias respuestas, de las cuales tenéis que elegir la que creáis correcta.

El plazo para rellenar la prueba será desde hoy, día 20.09.14 al día de finalización del concurso: 08.11.14

Para participar es OBLIGATORIO estar inscrito en el concurso.



Por cada respuesta correcta que obtengáis, recibiréis 5 puntos, pudiendo conseguir un máximo de 100 puntos.
En caso de contestar correctamente TODAS las preguntas, se os dará un 25% extra del valor de la prueba, es decir, tendríais 125 puntos.
Las respuestas incorrectas no restan.




¡Espera! Yo no estoy apuntado al concurso, ¿qué hago?
Envía un correo a lc.innombrable@gmail.com y te explicaremos qué hacer.






Sesión de citas #27 {El nombre del viento}


-Me habían dicho que Kvothe no le tenía miedo a nada.
-Solo los sacerdotes y los locos no le tienen miedo a nada, y yo nunca me he llevado muy bien con Dios. (68)

Luego vino Abenthy, mi primer maestro de verdad. Él me enseñó más que todos los otros juntos. De no ser por él, no me habría convertido en el hombre que soy hoy.
Te agradecería que no se lo tengas en cuenta, porque él lo hizo con buena intención. (84)

Resulta tedioso que te hablen como si fueras un niño, aunque lo seas (97)

El día que empezamos a preocuparnos por el futuro es el día que dejamos atrás nuestra infancia. (116)

Aquí, en Roca de Guía, tenemos de todo. Excepto clientes, por supuesto. (129)

Un poeta es un músico que no sabe cantar. (144)

El poder está bien, y la estupidez es, por lo general, inofensiva. Pero el poder y la estupidez juntos son peligrosos. (146)

Una persona inteligente e irreflexiva es una de las cosas más aterradoras que existen. (146)

Ben le recordó que no todo el mundo estaba destinado a tener cejas. (150)

Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.
La primera puerta es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: pasando por la primera puerta.
La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que <> es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta.
La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad.
La última puerta es la de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado. (170)

Tocar las canciones que cantaba mi padre me dolía, por supuesto, pero era un dolor como el de los dedos tiernos al tocar las cuerdas del laúd. Sangraba un poco, pero confiaba en que pronto me saldría el callo. (176)

-¿Sabes cuántas palizas me han dado en el curso de mi vida?
-No.
-Yo tampoco. (227)

Los huesos se sueldan. El arrepentimiento perdura para siempre. (227)

-No hay ninguna buena historia que no contenga algo de verdad. (246)

-Todas las historias son ciertas. Más o menos. Hay que ser un poco mentiroso para contar bien una historia.

La rabia puede calentarte por la noche y el orgullo herido puede alentar a un hombre a hacer cosas maravillosas. (329)

Me estaba dando suficiente cuerda para que me ahorcara yo mismo. Por lo visto no sabía que, una vez está hecho el nudo, la soga se ajusta con la misma facilidad a un cuello que a otro. (343)

La verdad es que ofrecía una imagen impresionante, si pasabas por alto el hecho de que todavía llevaba un solo calcetín. (419)

-Te veo... calmado. Me gustaría estar tan calmado como tú pareces.
-A mí también me gustaría estar tan calmado como parezco. (472)

-Estoy en fase terminal de curiosidad.
-Si alguien pudiera morir de eso, serías tú, desde luego. (473)

-Tienes orgullo, ¿eh?
-¿Esto no es el Eolio? Tenía entendido que aquí es donde el orgullo tiene su razón de ser.
-Maldita sea, chico. Espero que seas tan bueno como por lo visto crees ser. No me vendría mal tener por aquí a alguien con el fuego de Illien.
-Espero que este sitio sea tan bueno como todo el mundo por lo visto cree que es. Necesito un sitio donde arder. (478)

-Entonces, ¿qué pasó? ¿Hablaste con ella?
-Claro que hablé con ella. Si no hubiera hablado con ella, no habría historia. (505)

-La música está muy bien, pero el metal es duradero.
«El metal se oxida -pensé-, la música dura eternamente.» (537)

-Ese maldito Ambrose se cree que puede comprar el sol, ¿verdad?
-Tiene dinero suficiente, de hecho. Y la luna, si quisiera el juego completo para usarlo de sujetalibros. (549)

-¿Serás mi príncipe azul y me protegerás de los cerdos? ¿Y me cantarás canciones? ¿Me subirás a toda prisa a los árboles...? (766)

Soy Ruh hasta la médula, y cuando ha terminado la escena, sé salir del escenario. (785)

Una palabra no es más que la representación del fuego. Un nombre es el fuego en sí. (814)

-¡Silencio! No podemos hacer ruido. Tiene orejas de halcón.
-¿Cómo..? Los halcones no tienen orejas.
-Ya sabes a qué me refiero. (862)


Nosotros sabemos lo peligrosas que pueden resultar las máscaras. Todos nos convertimos en lo que fingimos ser. (864)

El nombre del viento, Patrick Rothfuss


-Me habían dicho que Kvothe no le tenía miedo a nada. 
-Solo los sacerdotes y los locos no le tienen miedo a nada, y yo nunca me he llevado muy bien con Dios.

En una posada en tierra de nadie, un hombre se dispone a relatar, por primera vez, la auténtica historia de su vida. Una historia que únicamente él conoce y que ha quedado diluida tras los rumores, las conjeturas y los cuentos de taberna que le han convertido en un personaje legendario a quien todos daban ya por muerto: Kvothe... músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, héroe y asesino.
Ahora va a revelar la verdad sobre sí mismo. Y para ello debe empezar por el principio: su infancia en una troupe de artistas itinerantes, los años malviviendo como un ladronzuelo en las calles de una gran ciudad y su llegada a una universidad donde esperaba encontrar todas las respuestas que había estado buscando.

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